jueves, 19 de octubre de 2017

La carta que nunca recibí

La Carta que nunca recibí
Me hubiera gustado que, de niña, alguien me hubiera escrito algo así, para poder leerlo y entenderlo con los años. Creo que no soy la única. Algo así como:
No mi amor. No pasa nada por ser sensible. Que se te va la fuerza por la boca, y pareces una borde que se come el mundo, pero no eres nadie. Al segundo te arrepientes y tienes un corazón enorme y bondadoso capaz de pedir perdón, dejando el orgullo a un lado. Tampoco pasa nada porque seas incapaz de callarte las cosas, porque se te forme un nudo en el estómago y tengas que soltar lo que piensas. Si se empeñan en censurarte, no lo permitas.
Tú necesitas amor, tú necesitas contacto, chispa, magia, tú eres todo o nada, no te conformes con menos. Hay demasiada gente mala y fría en este mundo. Esquívala.
Tienes que saber que no todo tiene explicación y, a veces, las explicaciones no te van a gustar, nada en absoluto, porque duelen, porque son surrealistas, porque decepcionan. Ya verás que hay mucha gente sin valores y con tendencias masoquistas, por eso dicen lo de "cuanto más bueno eres con alguien, peor". La gente no es justa, la gente ve lo que quiere, la gente se deja llevar, la gente sigue a ídolos porque sí. No seas un borrego, ten tu propio criterio.
Ten compasión contigo mismo, aunque te equivoques, al menos eres capaz de verlo, y, aunque te de rabia, vuelve a empezar de 0, porque un día llegará el momento en que dirás ¡BASTA, YA NO MÁS!
Sé valiente, contigo y con los demás, da la cara, sé consecuente con tus actos.
Deja de quejarte. La energía negativa es realmente cargante. Si sólo hablas para eso, por favor, cállate.
Te vas a caer y te van a tirar mil veces al suelo, por mil razones.Te van a fallar. Tienes que levantarte. No puedes hundirte, tienes que luchar por todos los sueños que una vez tuviste o buscar otros nuevos. Y, escúchame bien, no te vengues. Sólo levántate, cúrate y sigue. Vas a volver a brillar como siempre lo has hecho, pero ahora mejor y con la lección aprendida.
Nadie es imprescindible. Al final todas las personas de tu alrededor terminarán yéndose, de una forma u otra, o te irás tú. No te aferres demasiado a nadie. Tienes que quererte mucho, contigo vas a poder contar siempre.
No te pierdas nada. Haz lo que te apetezca mientras no dañes a nadie. Viaja. Sal de tu zona de confort. Trabaja y vive lo mejor posible. Conoce gente. Huye de la rutina de siempre que incluye los lugares de siempre y las caras de siempre. Deja de leer historias irreales que te crean angustia y frustración y empieza a leer libros de verdad, de los que enseñan, de los que te hacen pensar.
La gente tiene pánico y horror a la muerte. Viven como sino existiera y la obvian. ¡Que tremendo error! Si amas dilo, si quieres besar hazlo. Hazlo ahora, ahora que puedes, ahora que están los demás y estás tú. Recuerda cada vez que te levantas que tú te vas a morir, que los de tu alrededor se van a morir, a ver si así dejas de hacer el panoli, a ver si así dejas de tratar mal a la gente, a ver si así empiezas a dejar de discutir con gente que te importa por idioteces, a ver si así empiezas a vivir y a sentir de verdad. Que triste que pienses que te queda TODO el tiempo del mundo, y, por eso, no vivas NADA.
La gente se sienta a esperar que sucedan las cosas mientras se va pudriendo, tú no, no hagas eso nunca, lánzate a por todo.
Espero que tomes nota, pero no te emociones, que la vida no es un cuento de hadas ni un campo de rosas, simplemente serás menos infeliz y vivirás más, y al final, te llevarás lo único posible, la satisfacción de los momentos.
VIVE
P.D.: La del piano es una de mis hermanas, la de Madrid, la cuál amo. Cosecha propia.

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